Guía para comprar un auto ‘verde’ en Colombia

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Si bien un poco más del 20 por ciento de la contaminación ambiental del planeta le corresponde al sector automotor, el otro 80 por ciento es responsabilidad de las industrias químicas, los que usan calderas, la aviación y hasta a los ganaderos porque los desechos de las vacas producen gas carbónico, los autos ‘verdes’ siguen su crecimiento en el planeta.

Y no precisamente el tema tiene que ver con el calentamiento global, sino porque la humanidad está viviendo la era de la eficiencia energética, y es un concepto que surgió mucho antes de la pandemia del Covid-19.

Tanto un vehículo eléctrico como uno híbrido, tienen el objetivo de reducir las emisiones contaminantes en el medio ambiente y generar una movilidad sostenible, sobre todo, en las grandes ciudades en donde el alto flujo de tráfico y el atraso en infraestructura, hace necesario una reducción de emisiones, a pesar de que sean bajas.

Otro tema es salir de viaje fuera de las ciudades en donde, en un país como Colombia, la autonomía de la fuente de energía se pueda conseguir con facilidad, sin temor a quedarse varado en una carretera por falta de energía.

Uno de los aspectos que benefician el uso del auto ciento por ciento eléctrico en Colombia es que la principal fuente de generación de energía es renovable, es decir, viene de recursos naturales como las hidroeléctricas y, aunque escasas aún, la energía eólica y solar.

En ese orden de ideas, el auto ciento por ciento eléctrico está destinado, por el momento, para usarlo de manera urbana. Ir del trabajo a la casa, o hacer diligencias dentro de la ciudad, estos autos tienen la autonomía suficiente para hacer los recorridos y su recarga, si tiene el dispositivo de carga en la casa, no es costoso: su consumo de carga es equivalente al de una nevera. Y, lo mejor de todo, no tienen pico y placa en una ciudad como Bogotá.

Los híbridos son otra historia. Muchas personas dicen que, ante la falta de electrolineras o estaciones de carga eléctrica para vehículos, son la mejor solución: un motor de combustión actúa como generador, en caso de quedarse sin energía.

Por lo general, sus autonomías no superan los 60 kilómetros por hora y los hay de varias clases: híbrido paralelo, en serie, combinado, Plug-in o enchufable y los Mild Hybird o sistema híbrido liviano que ayuda a contener el consumo de combustible fósil y aumenta la autonomía.

En el primero, tanto el motor convencional como el eléctrico trabajan a la vez para transmitir la potencia a las ruedas. Es una solución relativamente sencilla, pero no es la más eficiente. También son conocidos como semi-híbridos.

En el caso del híbrido en serie, el motor de combustión convencional no tiene conexión mecánica con las ruedas, sólo se usa para generar electricidad. Es decir, su función es la de generar electricidad para que el motor eléctrico mueva al vehículo. Cuando la batería se llena, el motor de gasolina o diésel se desconecta temporalmente. Un ejemplo de esto es el Chevrolet Volt que no se vendió en Colombia.

El más común en venta es el híbrido combinado que se puede mover con el impulso de cualquiera de sus motores (combustión y eléctrico), ya que ambos tienen conexión mecánica con las ruedas, lo que permite circular en modo eléctrico. Es la solución más eficiente. También son conocidos como full-hybrid o híbrido convencional.

De estos se deriva el Plug-in que permite cargar la batería del sistema mediante un enchufe. Y, por último, que parecen ser los que van a llegar con mayor fuerza a Colombia, los Mild – Hybrid o híbridos livianos que consisten en tener un generador eléctrico para partes importantes del auto como el sistema de arranque, el aire acondicionado y la dirección eléctrica, entre otros, que le reducen carga al motor de combustión y lo hacen más eficiente en consumo y, por ende, en emisiones contaminantes.

Uno u otro sistema son una alternativa a la forma como algunas marcas se han reinventado en los últimos años para evitar ser dependientes de los combustibles fósiles. Sin embargo, lo cierto es que aún están lejos de ser rentables por los costos de producción.

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