ANDI y Acolfa desarrollaron Protocolo de bioseguridad

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Luego de varias semanas de un arduo trabajo con Naciones Unidas, el gobierno de Corea del Sur, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Internacional del Comercio (OIC), la Asociación Nacional de Industriales de Colombia (ANDI) y la Asociación Colombiana de Fabricantes (Acolfa), presentaron el protocolo de bioseguridad del sector automotor al gobierno colombiano.

El documento, que contiene varios capítulos que involucran todos los procesos que tiene la industria automotriz, parte de los lineamientos de seguridad del Decreto 539 del Ministerio de Salud Colombiano y acoge las buenas prácticas internacionales que actualmente se aplican para evitar el contagio del Covid-19.

De acuerdo con Juliana Rico, directora de la Cámara de la Industria Automotriz de la ANDI, con base en el diseño de normas internacionales para la producción, manejo de repuestos, servicio posventa y venta de vehículos, el documento estuvo listo desde el pasado 3 de abril y se actualizó según los parámetros del protocolo de bioseguridad del gobierno nacional.

Las revisiones estuvieron a cargo del Ministerio de Comercio Exterior de Colombia, en donde se hicieron algunas recomendaciones, y luego pasó al Ministerio de Salud para su correspondiente aprobación.

Lo cierto es que las marcas no se detuvieron nunca con la cuarentena, ya que el protocolo tenía una serie de talleres de capacitación para todos los empleados de los concesionarios y de los talleres, con el fin de preparar a sus empleados para el distanciamiento recomendado y el uso de elementos de seguridad como los tapabocas, los geles de alcohol, los hábitos de saludo a los clientes y la limpieza de vitrinas y talleres.

Igualmente, el sector tomó como ejemplo otro país como España en donde el sector automotor fue uno de los primeros en reactivarse porque no involucra aglomeraciones de personas y se hace necesario que la gente pueda adquirir un auto para garantizar su aislamiento social en la calle.

Por ahora, la apertura del sector en las ciudades está en manos de los alcaldes locales y son quienes definen, luego de una inscripción, la fecha de entrada en funcionamiento de las vitrinas y talleres, en busca de que empiece el movimiento comercial.

Es importante recordar que el sector automotor es el segundo de mayor importancia en la economía del país. Y, si bien hay ahora estrategias digitales para comercializar un auto, la realidad ha demostrado que en Colombia, las personas prefieren ir a los concesionarios y tomar la decisión, no solo por convencimiento, sino por seguridad de su inversión.

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